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¡Esa idea es mía, devuelvemela!

¿Cómo puedo proteger mis ideas?, esa pregunta se la hace muchas personas, personas como tú que tienen profesiones creativas, que viven de la creación, que generan ideas y conceptos que luego se desarrollan para crear productos y servicios, es aplicable no solo a los artistas, sino a quien genera contenidos, crea un curso de formación o hace fotos, algo cada día más común a nuestro alrededor, ya que todo el contenido que se genera en la red, siempre ha partido de una idea.

Y todos conocemos a alguien con una experiencia negativa en este sentido, muchas veces cuentas las ideas sin pensar que puede haber personas que se apropien de ellas sin nuestra autorización, y la realidad es que no podemos hacer demasiado al respecto, porque las ideas no gozan de protección legal. No existe un registro en el que podamos depositar un extracto de ella. La idea, como tal, no se protege en nuestro ordenamiento jurídico, así que estamos un poco desprotegidos si nos encontramos con alguien con pocos escrúpulos.

La red esta llena de noticias de robo indiscriminado no solo de ideas, sino del trabajo de muchos profesionales, da igual que seamos artistas, fotógrafos o escritores, podríamos encontrar multitud de ejemplos. Casi nunca podemos evitar lo que hacen los demás, no podemos impedir que determinadas personas tengan determinadas actitudes, solo podemos proteger de la mejor manera posible nuestro trabajo, es decir, poner trabas legales, algunas son trabas preventivas, pero las más eficaces son punitivas. Solo podemos reclamar a quien actúa de esa manera, pero no podemos hacer nada para prevenir el robo, bueno, alguna cosita si podemos hacer.

Partiendo de que ninguna idea puede registrarse, y por lo tanto no puede protegerse, deberemos ser muy cuidadosos cuando las compartimos con los que nos rodean, por lo que debes saber muy bien a quien se la cuentas, los más mal pensados opinan que si no quieres que te copien, lo mejor es que no lo cuentes, pero la realidad, casi siempre, es distinta, Nos gusta cotejar nuestras ideas con nuestros amigos y familiares, a veces pensamos en determinadas personas que, aunque no sean demasiado cercanos a nosotros, gozan de una buena reputación y nos confiamos. Es en este momento, cuando vamos a compartir la idea con personas que no son de nuestra más absoluta confianza, cuando debemos ser más cuidadosos, por lo que desde el primer momento en que expones tu idea a los demás (por ejemplo, para proponer una colaboración), en una primera reunión, plantea que todos los integrantes formen un contrato de confidencialidad, si alguien se niega o da excusas, seguro que no puedes confiar en esa persona. No hablamos de posibles inversores que pueden salir corriendo asustados, sino más bien de presentaciones y propuestas de colaboración.

Parece una medida muy drástica, pero es que no existe forma de proteger una idea, y nosotras necesitamos comentar, compartir y darle mil y una vuelta a las ideas para avanzar. Así que mejor que seamos prudentes, y aunque te llamen exagerada, nunca acudas a una reunión sin un simple contrato de confidencialidad, no hace falta que sean cinco folios ininteligibles, al contrario, cuanto más sencillo sea, mucho mejor. Las obligaciones contraídas por el mismo son para todos, incluida tú, así que los demás también estarán protegidos si no te conocen y no saben que pueden confiar en ti.

Ya una vez que las ideas se desarrollan y se materializan ya gozan de protección, ya tenemos muchos más elementos a los que agarrarnos para que no ocurra el temido robo de trabajos. Desgraciadamente esta es una realidad que ocurre cada vez más, parece que la red nos hace pensar que todo es gratis y de todos, muchas veces se pierde la linea que separa lo público de lo privado.

Distinguiremos dos tipos de propiedad, la propiedad industrial y la propiedad intelectual y los derechos de autor, ambas tienen diferencias importantes, vamos a verlas:

1) LA PROPIEDAD INDUSTRIAL, que incluye las Patentes, Marcas, Modelos de utilidad, Modelos Industriales, nombres comerciales y rótulos de establecimiento.

Aquí el derecho nace con el Registro, así que el primero que acude a la Oficina española de Patentes y Marcas, si estás en España, es el que goza de toda la protección, con independencia de si eres o no el autor.

2) PROPIEDAD INTELECTUAL Y DERECHOS DE AUTOS, corresponde al autor por el simple hecho de su creación, sin que tenga la obligación de estar registrado, por lo que por el simple hecho de ser el creador de una obra literaria, artística o científica estas protegido.

Ahora bien, en todo caso siempre nos enfrentaremos al problema de la prueba, cosa que se hace mucho más difícil si no hemos acudido al registro, así que debemos ser precavidas y tomar algunas medidas, si no queremos tener sustos.

Lo primero que te recomiendo, si tienes un negocio, es que registres la marca, recuerda que el uso no se premia, solo protege el registro, por lo que podrías encontrarte con que te puedan obligar a no usar tu marca si alguien tiene un mejor derecho. Imagínate la situación, puede ser un verdadero desastre y te puede pasar si no has registrado tu marca. estas cosas parece que nunca nos van a ocurrir a nosotras, pero la realidad es bien distinta, y cada vez ocurre con más frecuencia, así que anímate y no dejes que tu marca no tenga registro que la proteja.

Luego, puedes decidir que hacer con tu trabajo, puedes decidir el alcance que vas a permitir que tenga, desde el copyright, es decir, todos los derechos reservados, que no permiten ningún uso, ni distribución sin autorización del propietario, hasta una licencia creative commons, en la que el autor es el que decide las condiciones de acceso y protección de su obra, en este caso siempre para uso no comercial.

Y ¿que haces si tienes una web y un blog?, es una situación cada día más normal, al día se crean miles de webs y blogs en los que sus propietarios suben sus creaciones. Pues en este caso hay que tener una cláusula de derechos reservados incluida en la web, hay que revisar los textos legales que deben incluir las mismas para estar lo más protegidas posible, ya que muchas veces pese a reservarse los derechos, hay personas que ignoran esa limitación de disposición. También es conveniente que esa limitación conste en tus redes sociales y en todo el material que distribuyas por la red, da igual si se trata de una infografía o de un PDF.

Recuerda que en caso de derechos de autor, cuando no existe registro, estamos hablando de una cuestión de prueba, ya que para hacer valer tu derecho, al final hay que probar que te pertenece, por lo que intenta que quede claro desde el principio y documenta la propiedad de la misma.

Dicho así parece muy feo, ya lo se, hablamos de personas que utilizan el trabajo que tanto nos cuesta sin ningún miramiento, pero hay que vencer esa fealdad y seguir llenando el mundo de cosas bonitas, buenas ideas, cursos que siga enseñándonos y no dejarse vencer, así que lo primero que debes hacer es establecer una dinámica de trabajo para que en todo lo que hagas quede claro todo lo que hemos hablado.

Presta mucha atención a los contratos que firmas, sobre todo si son electrónicos y en linea, porque jamás terminamos de leerlos, cuando otorgamos derechos de nuestro trabajo. Piensa que simplemente puedes estar vendiendo una foto a un banco de fotografías, u otorgando una licencia creative commons. Lee muy bien el contenido y asegurarte de entender lo que dice, si tienes dudas, tomate el tiempo necesario para que puedas tenerlo claro. Uno de los mayores problemas para defender tus derechos es que muchas veces has otorgado derechos sobre tu trabajo a terceros sin saberlo.

Y sobre todo sigue disfrutando con la creación, en el mundo, afortunadamente, existen más personas buenas, y si te encuentras con algún problema, pide ayuda.