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A mi seguro que no me pillan.

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Tengo mi plan al día. Cumpliendo con la ley de protección de datos.

 

Si tú eres como yo, seguro que piensas que la suerte está de tu parte, y piensas eso porque siempre ha funcionado contigo, no sueles tener problemas legales, ni sueles meterte en líos, cumples con la norma, tal y como se supone que debes cumplir.

 

Y sin embargo, tienes un blog y vendes productos a través de tú web o de una pequeña tienda y no te has planteado ninguna de las implicaciones legales que pueden tener, y mucho menos la Ley de Protección de Datos.
¿Tú también eres artista y lo tuyo es el crear? Yo termino muchas veces diciendo en el despacho, que yo soy la creativa y las cosas mundanas no me afectan, pero no puedo ser, sé que estoy equivocada, y sé que si tú no lo has hecho ha sido por una de las dos razones o te da pereza o lo desconoces, y cualquiera de las dos razones provienen de ti misma, por que sientes que tu blog es una parte muy personal, una extensión de tu persona y no una empresa como es lo que debería ser.
Casi siempre cuesta tanto poner en marcha los proyectos, conseguir que despeguen y que generen ingresos suficientes, que los vemos como algo menor, sin darles la importancia que tienen. Y no pensamos en las implicaciones legales, si, ya se que es un tema aburrido, y que tienes muchas otras cosas en las que pensar antes de pensar en leyes, incluida la de protección de datos.

 

Y se que eso es así, porque cuando me entero de las cosas que hacen mis clientes, suele ser cuando me las cuentan cómo si me cuentan un cuento, jamás me lo cuentan porque crean que tiene implicaciones legales. Esa es una de las razones por las que me encanta charlar con ellos, porque es la única manera de enterarme de lo que hacen, estrechando los lazos.

 

Y pese a todo ello, pese a no tener ganas de cumplir con esa parte, hay muchas cosas a tener en cuenta, muchas reglas que debes cumplir en demasiados casos y debes estar atenta, porque podría terminase nuestro saco de la suerte y tener un susto, un susto para el que no tengamos remedio.

 

Así que igual que debes estar al día con hacienda, debes también estar al día con otras cosas, como sanidad, o la protección de datos.
Y ya sé que es muy raro que venga un inspector a casa a preguntar si nuestros archivos están inscritos o no, o si advertimos a nuestros clientes que vamos a hacer con sus datos. Y se que es cierto.

 

Yo no conozco ningún caso en el que la Agencia de Protección de Datos haya intervenido de motu propio, pese a que llevamos un montón de años con la legislación en danza, sabiendo que debemos cumplir si o si.

 

Pero es que eso se lo dejamos a las empresas, cómo si nosotros no fueras una, ¿te suena?
Pero igual que no conozco a nadie que le hayan visitado de motu propio, si conozco a más de uno que ha sufrido la furia de un cliente despechado, o que ha tenido un descuido imperdonable.

 

Y es en estos casos cuando es muy difícil prevenir las consecuencias, por eso a mi me encanta el derecho preventivo más que el punitivo, porque no tiene sentido esperar a que no haya solución alguna, o que pierdas tu margen de maniobra.

 

Aquí no podemos hacer valer diferencias de criterio, ni error en la valoración de la prueba, el no hacer nada tiene consecuencias que normalmente llegan  cuando ya no podemos hacer nada.

 

Y no creas que es algo que no nos puede pasar. ¿Nunca has ido a una actividad con tus hijos y las fotos del evento las han publicado sin tu autorización? A mi esta es una de las situaciones que más de mal humor me pone, porque lo encuentro una actitud imperdonable, una falta de respeto a mi privacidad y la de mi familia.

 

Pues si un día me pillas torcida, de esos que todo me ha salido mal y que estoy hasta el gorro, y me entero que has publicado una foto de mi hija sin mi permiso, además de pedirte que elimines los archivos inmediatamente, puedo denunciarte a la agencia de protección de datos y ya tenemos el lío montado.

 

¿O has pensado en esas personas sin escrúpulos que se dedican a chantajear? Igual has tenido la suerte de no tropezarte con ninguno, pero seguimos confiando demasiado en la suerte, ¿no te parece?

 

Y ¿porqué nos cuesta tanto algunas cosas? No eres una delincuente, ni sueles saltarte las normas, eres una ciudadana cumplidora y ejemplar, y todo se nos olvida cuando se trata de nuestro proyecto.

 

Muchas veces la culpa la tiene el concepto que le damos a nuestros proyectos, ya que no consideramos que sean algo serio o con entidad suficiente para que importe, pero sin duda, ahí estamos equivocadas.

 

Muchas veces las pegas están en nuestra cabeza y nos dejamos guiar por ella, cuando la realidad es mucho más sencilla. ¿Te animas a cumplir con la ley?

 

Cuando hablamos de protección de datos, muchas veces la solución es mucho más sencilla que todo lo que nos imaginamos y nos dejamos vencer por la pereza. Imagina que por pereza estamos expuestas a sanciones millonarias, que pueden rondar desde los novecientos euros la más leve, hasta seiscientos mil euros las muy graves.

 

Pero es que hay sanciones leves que podrían estar sancionadas con cuarenta mil euros. Parece una locura, pero no es broma.

 

Así que ¿a que estás esperando para cumplir con la ley de protección de datos? Es mucho más fácil de lo que solemos imaginarnos, al final es tomar algunas medidas, más o menos amplias según cual sea tu actividad, y es fácilmente solucionaba.

 

Pero no solo evitarás sanciones millonarias, sino que darás una imagen mucho más profesional y tendrás una razón más para diferenciarte de tu competencia. Recuerda que en el mundo online es mucho más importante no solo ser legal sino dar apariencia de legalidad que en el mundo offline, en el que existe un contacto más directo.

 

A mi me gusta pensar que nuestra empresas cuidan todos los detalles, no solo en el producto, o el servicio, sino en aquellos detalles que no se ven, que pasan desapercibidos, pero que hacen que las cosas funcionen a la perfección.

 

Entregar una factura, proteger los datos de tus clientes, ofrecer una garantía de satisfacción total, son cosas que pesan y cada día más. Logras que te mire con otros ojos, que estés mucho mas cerca de mi, que te sienta cercana y que pases a formar parte de mi gente de confianza.

 

¿Crees que vale la pena el riesgo? Yo estoy segura que no, bajo ninguna circunstancia lo puede valer.

 

Pero, puedes estar tranquila, porque la cosa no es tan complicada como lo parece, hay múltiples opciones para solucionar tu problema, no es lo mismo que solo tengas un blog con una lista de correos, a que tengas datos económicos de tus clientes.

 

Recuerda que en el tema de protección de datos al final se trata de contar quién eres tú, convertirte en una persona de carne y hueso y de asegurar a tu cliente que sus datos están seguros, y si necesitas ayuda, siempre puedes contar con Blanco Legal, tenemos la solución más apropiada para ti.