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Empresas con alma, tus valores son los míos

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Tu herramienta de éxito

Ya estamos en septiembre, y de nuevo la maquinaria se pone en marcha.

Al principio todos vamos lentos, necesitamos volver a encontrar nuestra rutina, pero seguro que sin darte cuenta la realidad se lanza en bloque y no nos deja bajar la guardia.

Y cómo todos los comienzos seguro que te has planteado hacerlo de la mejor manera posible.

Septiembre en este lado del océano resulta como si fuera año nuevo, volvemos a plantearnos nuevos retos, hacemos interminables listas de cómo queremos hacer las cosas, de los planes para el nuevo año.

Estamos llenos de energía y eso se nota, las vacaciones han hecho su trabajo y estamos relajados, hemos podido cambiar la rutina y la marcha y nuestra mente ha podido descansar.

No hay como el tiempo que nos dedicamos a nosotras mismas y nuestras familias para ponernos las pilas y dotarnos de energía.

Pues yo este año quiero comenzar con buen pie, y voy a establecer mi decálogo de valores, quiero tener por escrito aquellos valores que hacen que yo sea cómo soy, que trabaje como lo hago, incluso quiero tener claro donde pongo límites.

Muchos de los problemas que solemos tener se deben a nuestra creencia irracional de que en el ámbito empresarial tenemos siempre que decir que si, que no hay que contrariar al cliente y que somos responsables de todo ello.

Nos olvidamos de nosotras, de nuestros propios limites y quedamos anulados por las obligaciones que nos imponemos.

 ¿Te suenan las siguientes situaciones?

– Haces mas cosas de las acordadas, porque te sientes obligada y no te atreves a decir que no.

– Dejas que te alcen la voz y te digan cosas feas

– Crees que tu trabajo no vale el precio que le has decidido poner.

– Dejas que te regateen.

– Te haces responsable de la parte que le toca al cliente, cuando no cumple las reglas, no hace lo que toca, trabaja mal o no presta atención, y asumes tú su error.

– Dejas que te llamen a cualquier hora y momento, incluso en fin de semana.

Podría seguir con la lista, puede ser todo lo amplia que quieras, pero yo hoy quiero que veas que tener claro cuales son tus valores, los que te definen como empresaria y que tienen mucho que ver con los que tienes como persona, y tenerlos por escrito y a la vista es una magnífica receta para recordar que es lo que quieres y no quieres aceptar.

Recuerda también que esos valores llamaran a personas con iguales valores , con una forma muy parecida de ver la vida a la tuya, y hará que te rodees de gente fantástica, que trabajes con personas felices, con valores, con principios, que respetan tu trabajo, tu tiempo, y que sepas decir NO cuando debas hacerlo y no sentirte mal con ello.

Cuando estaba preparando mi fiesta de aniversario, en la que compartía con clientes de muchas épocas, personas que son muy queridas para mi, que más que clientes son compañeros de vida, organice un photocall, la idea es que entre los valores que había impreso, ellos eligieran los que más se identificaran no solo con ellos mismos, sino conmigo, aquello que yo transmitía para ellos, el resultado fue magnífico.

 

valores

 

autenticidad

 

Mis valores son Confianza, Responsabilidad, Colaboración, Permanencia, Honestidad, guía, Libertad, Alegría, Independencia, Apoyo, Innovación Estabilidad, pasión, Autenticidad, Lealtad, todos ellos igual de importantes, da igual en que lugar de la lista se encuentren.

Y son esos conceptos los que me trasladan junto a mi padre, cuando era pequeña y no tan pequeña, a sus sus enseñanzas, a sus consejos, a nuestras conversaciones y paseos en los que intentaba enseñarme cómo hacer las cosas, y son conceptos que desde que tengo memoria me han acompañado, no solo en mi negocio, sino en cualquier faceta de mi vida, y soy incapaz de separarlos de mi misma.

Pero es que además, tener claro mi decálogo ayuda a mi equipo a saber cómo se trabaja en mi casa, cómo hacemos las cosas, cómo tratamos a los demás, marca los límites y ayuda a saber encajar, y lo más importante, vamos todos por el mismo camino, compartimos la base fundamental y eso, cuando no trabajas sola, es muy importante.

A mi tener estos conceptos claros y escritos me ayudan cuando ando perdida por el estrés o el trabajo o simplemente no encuentro salida a una situación complicada, me ayudan a encontrar mi foco, a recordarme como hago las cosas y a decir SI o NO cuando verdaderamente quiero decirlo y no cuando me siento obligada.

Mis clientes grabaron unos vídeos en la fiesta de aniversario, y dijeron cosas tan bonitas como estas, cuando veo esos vídeos pienso que efectivamente voy por el buen camino, que vale la pena el esfuerzo y sobre todo que tengo mucha suerte por contar con ellos.

¿Te das cuenta de la importancia de identificar tus valores y gritarlos a los cuatro vientos?

Igual gritarlos a los cuatro vientos es un poco exagerado, pero con esto me refiero a tenerlos presentes, a no olvidar nuestra manera de hacer las cosas, a ser firmes cuando hace falta serlo, a decir NO sin que se acabe el mundo y, sobre todo, sin sentirnos culpables por ello, a tener claro porqué y para que hacemos lo que hacemos.

Por suerte siempre hay mas personas consideradas que desconsideradas, pero siempre existe un cliente que traspasa los límites, puede ser por mil y un motivo, puede ser incluso comprensible la situación, incluso puede ser un inconsciente de la vida y no darse cuenta de ello, o un cliente maleducado, ¿quién no lo ha tenido?

Y tú, ¿qué haces en estas situaciones?

¿Cuales son tus valores preferidos? ¿Qué guía tu vida?

Si te animas a redactar tu decálogo, verás cómo tu declaración de intenciones va impregnando todo aquello que haces, contagia a tus clientes y dota de alma a tu proyecto, y si alguna vez necesitas recordar, allí estará y te servirá para volver a enfocarte.

 ¿Te animas a preparar una bonita lista con tus diez valores preferidos?, me encantaría verlo.