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Mi color mastermind, el amarillo de Lunes

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Como llegó el color a Blanco Legal

 

Y con esta semana ya van tres, tres semanas en las que hemos dedicado a conocer a mi grupo Mastermind, a contaros las experiencias de ellas, no sólo la mía. Hemos visto sus proyectos, sus avances, hemos hablado de cambios, de reformas, de adversidades, de caminos.

 

Y hoy quiero presentaros a Noémie Coignus, la responsable de que Blanco Legal tenga esta imagen que nos define, ella fue la que a través de su estudio de diseño, Lunes Design, ordenó el caos que reinaba en mi cabeza y logró nuestra imagen, la que me ayudó a consolidarla cómo marca, la que forma parte del equipo porque siempre tenemos algo que preparar.

 

Gracias a ella hoy nos presentamos así de bonitos, por dentro y por fuera, y logramos contar al mundo lo que hacemos, hemos logrado que todos nuestros productos y servicios sean coherentes con nosotros mismos. Pero no sólo eso, ha logrado que yo conecte conmigo misma, y cuando me despisto un poco siempre sabe contarme donde quería ir yo, donde está mi camino, cuál es mi idea.

 

Pero no solo quiero que la conozcas por ser una parte tan importante de Blanco Legal, conocer a Noémie es descubrir otra dimensión de la semana, es comenzar todos los lunes con una sonrisa,  porque ella nos recuerda. siempre con una sonrisa, que nos encanta nuestro trabajo y que disfrutamos con él, y por eso deseamos que llegue el lunes.

 

Noémie logra contagiarte de serenidad, de orden y de optimismo, su dulzura traspasa las fronteras, su visión global, su voz suave, hace que tus proyectos adquieran una dimensión nueva, y su amarillo se pega al alma y ya no vas a poder librarte de él, eso seguro.

 

Vas a ver cómo Noémie nos cuenta su experiencia Mastermind y cómo nos cuenta lo equivocada que estaba en un principio, con las expectativas y los miedos en la mochila, y cómo desde que los dejó de lado todo cambió.

 

Sin duda, Noémie es uno de esos regalos preciosos que la vida te ofrece raramente, y yo soy una persona afortunada por poder disfrutar de ella, hoy quiero que tú también puedas conocerla.

 

El punto 0 del emprendimiento

Antes de empezar con nuestro Mastermind, llevaba un tiempo trabajando de diseñadora freelance y tenía claro que trabajar por cuenta propia y desde casa era mi receta de la felicidad. Pero estaba todavía buscando un enfoque, un público a quién dirigirme. Quería emprender, montar un negocio online, blog y newsletter incluidos, pero no sabía muy bien por dónde empezar.

 

Todas esas inquietudes las podía compartir con mi pareja, con mis amigos o familiares… pero no era suficiente. No me malentiendas, ¡su apoyo es muy valioso y no estaría en el punto en el cual estoy si no fuese por ellos! Pero en algún momento necesitas consejos, que alguién que lo haya probado o vivido te diga como funcionan estas cosas.

 

Dos abogadas, una coach y yo

 

El grupo de Mastermind al cual pertenecemos Raquel, Conchi, Diana y yo era un servicio de OyeDeb. Empezaba como un grupo de trabajo que, al finalizar, éramos libre de proseguir como grupo de Mastermind. Me apunte inicialmente para el grupo de trabajo. Me atraían mucho los temas que íbamos a tratar y hacerlo en grupo me parecía interesante. Pero admito que no pensaba que los demás me iban a aportar demasiado.

 

Cuando vi a que se dedicaba cada una, no podía imaginarme que íbamos a tener algo en común. Al fin y al cabo, soy diseñadora gráfica, siempre andaba con redactores, fotógrafos, ilustradores… nunca había hablado con una abogada (¡y menos con dos!) y pensaba que vivíamos en mundos distintos, incompatibles. ¡No podía estar más equivocada!

 

El “clic” que hace tu mente cuando se abre

 

Recuerdo perfectamente lo nerviosa que era en la primera sesión. Temblaba en mi silla, me costaba hablar. Esto de abrirse con desconocidos, sobre este tema… es tremendamente difícil.

 

En los negocios se suele enseñar sólo el lado bueno de las cosas. Enseñamos nuestros productos cuando están perfectos, nunca enseñamos los 10 prototipos mal montados que tenemos en el cajón. Ponemos nuestra mejor cara, nos vestimos bien para recibir los clientes en nuestro despacho bonito… nunca les recibimos en casa, con zapatillas y nuestra pareja en la habitación de al lado. Hablamos de nuestros logros y éxitos, pero normalmente escondemos la parte oscura, esos días enteros de dudas y miedos. No contamos que llevamos meses con ganas de publicar en nuestro blog, con dos artículos a medias pero que, ni sabemos por qué, somos incapaces de acabar y publicar. Publicitamos nuestros lanzamientos con una avalancha de publicaciones, pero no contamos a nadie, y menos a otro profesional, que hemos vendido un sólo producto y que todo ha ido fatal.

 

Lo confieso, no pensaba ponerme a contar todas esas cosas a las chicas del grupo. Pensaba mostrar que valía tanto como ellas, aparentar “una verdadera profesional”.

 

Y es cuando la magia sucede. De forma muy natural empezamos a compartir nuestros miedos y dudas. Fui descubriendo que las demás lo pasan igual de mal que yo, a veces, y que no impide que sean profesionales exitosas, más bien lo contrario: sacan fuerzas de estos momentos de oscuridad. Con cada sesión, creo que todas nos dimos cuenta que teníamos mucho en común, y el hecho de ser abogada, coach o diseñadora importaba más bien poco.

 

Fue para mi el momento de un “clic”, en mi mente, muy necesario. Mis ideas de negocio hasta la fecha habían sido construidas desde el ego, desde el mundo de las apariencias. Abrirme con mis masters y que ellas se abran a mi ha sido la puerta hacía mi auténtica pasión y dedicación. Es así que encontré la idea de mi estudio, Lunes Design, enfocado en branding para los que trabajan de lo que aman. Gracias a todas ellas.

 

Lo que no te esperas es lo mejor que te puede pasar

 

Es lo bueno de las interacciones humanas: no se puede prever cómo van a ir, no puedes esperar una cosa concreta de los demás. Te tienes que abrir, fluir y prepararte porque lo más probable es que vayas a recibir justo lo que necesitas.

 

Por esta razón, recomiendo empezar un grupo de Mastermind y rodearse de otros profesionales. Eso sí, mi recomendación es que no seas como yo: empieza sin planificar, sin esperar nada y ábrete a los demás. ¡Tienes mucho que ganar!